NO PERDER LA MIRADA

A  veces me pregunto si nuestro esfuerzo sirve para algo, si nuestras acciones mueven palancas o si nuestras opiniones remueven conciencias. Quizás estemos acostumbrados a la espontaneidad de los resultados y los efectos se observen con el paso del tiempo, quizás sea que la magnitud a la que nos dirigimos sea demasiado amplia para ver el mínimo movimiento que conlleva o quizás sea que la cercanía y la implicación me impida ver o entender lo que realmente interesa al conjunto de la sociedad. Pero lo cierto es que el esfuerzo de unos pocos resulta insuficiente al igual que las manos de pocos obreros necesitan de muchos meses o años, para cambiar de lugar la tierra de una montaña o para hacer navegar, con unos simples remos, todo un transatlántico.

Mientras algunos reman preocupados por la peligrosa deriva, otros se distraen jugando en los lujosos salones del crucero o bailando alegremente en las pistas de baile, o mirando el atardecer desde la popa.

Entiendo que todos tenemos nuestra propia escala de valores, nuestras diarias y cotidianas obligaciones, nuestra necesidad de relajarnos y reírnos o de disfrutar de la compañía desenfada de nuestros seres queridos.¿Pero realmente nos importa lo que sucede en nuestro país? ¿Estamos pensando e ingeniando en qué destinaremos los fondos europeos y cómo vamos a transformar nuestro modelo productivo para hacerlo más sostenible, verde y digital? ¿Ponemos nuestro granito de arena y colaboramos activamente para mejorar el medio ambiente y evitar el cambio climático? ¿Nos importa que, tras 20 años de avances, los talibanes hayan recuperado fácilmente el poder y vuelvan a imponer un retroceso de los derechos humanos en Afganistán? 

Perdonadme, pero a veces lo dudo. Lo dudo porque todos los que me estáis leyendo sois conscientes, desde que nacisteis, de la pobreza en el mundo o de las enormes desigualdades sociales y no hemos conseguido erradicarlas ni tan si quiera minimizarlas, sois conscientes del magnifico país en el que vivimos, de la suerte que supone haber nacido y vivir en España, pero siempre lo criticamos y lo menospreciamos, estáis convencidos de que el cambio climático es una realidad y que tenemos que evitar su avance, pero sólo hay que ver la suciedad que vamos dejando, la energía que derrochamos, las emisiones que emitimos….

No pretendo recriminar, educar, ni ofender a nadie, sólo pretendo que reflexionemos sobre que más podemos hacer, empujar a que nos impliquemos en las decisiones de nuestro entorno, hacer entender que el esfuerzo colectivo mueve montañas y que sepamos hacia dónde vamos, porque como dice el grupo La MODA en su canción 1932, “se puede perder la vista, pero nunca la mirada”.

Alfonso Muñoz

Share on Google Plus

About Alfonso Muñoz Cuenca

    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios:

Publicar un comentario