Venimos de una civilización fracasada, las llamadas guerras de independencia Americana, fueron guerras civiles producto de la crisis definitiva de La Monarquía Hispánica, que fracasa en su competencia con las grandes potencias veligerantes en Europa, recordemos que la mencionada pugna comenzó trescientos años atrás.Castilla, sorprendió a Europa con un ejército que hasta entonces pasó como irrelevante y, resultaría practicamente invencible durante doscientos años, muy a pesar de los Reyes Absburgo y borbones. Resultando superada la Monarquía por el modelo protestante.Nosotros venimos de una cultura barroca católica, la modernidad barroca católica es tan moderna como la protestante, sin embargo se ve superada, siendo nosotros hijos de esa modernidad derrotada, somos un proyecto de vida derrotado,entrando nuestra sociedad en un colapdo psicológico de desprecio colectivo a nuestra nación,a todo aquella construcción inmensa en la España Amerícana, pasando única y exclusivamenre, a cantar el mea culpa de la leyenda negra, enfangando a las hasta entonces sacro-santas intituciones. Los liberales, intentan recomponer el estado con un relato épico de nuestra historia(hay que recordar la participación política de notables historiadores), donde los artistas ocupan un espacio intelectual, que cae en un bache al final del siglo XIX, con la crisis de 98 y la perdida de Cuba, Puero Rico y Filipinas a manos de los Espados Unidos de Norte América. De nuevo serán los intelectuales, escritores de la genereción del 98 quienes intenten relanzar el espíritu nacional.
Mientras los españoles de a pié, continuan emigrando con naturalidad a Hispano America, especialmente a Mejico, Argentina, Cuba o Filipinas, utilizando el clasico vínculo familiar. Los gobiernos españoles, uno tras otro, manifiestan su deseo de mantener excelentes relaciones con las naciones surgidas del despedazado imperio. Pero ante su absoluto desconocimiento de lo que sucede al otro lado del Atlántico, terminan sin concretar nada, año tras año. excepo alguna notable excepción.
Así, todos vivimos en un complejo compartido histórico y universal, sobre todo si leemos a un pésimo esccritor llamado Eduardo Galeano, que narra una larguísima noche de años opresión, saltandose el resto. Esto se percibe, cuando uno revisa otros trabajos bibliograficos y ve, que no fué así.
Puesto que somos el resultado de una historia que nos han contado, tenemos histórias que debemos reconstruir. tenemos una historia presente que reconstruir, que nos impide continuar con holgura en el que hacer cotidiano de nuestras vidas, las relaciones inter- personales o colectivas. Mal andamos, si la reconstrucción histórica de España, la mandamos al despeñadero de los intereses oligarquicos, secesionistas o, de esa otra experiencia fracasada, la dictadura marxista.
Juan Manuel Adán Gaitán

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