Los medios de comunicación, desde siempre han servido para informar a la población, sobre sucesos que han tenido lugar, sobre acontecimientos que se van a desarrollar, sobre descubrimientos producidos, entrevistas a personajes, etc.
Inicialmente, los medios escritos eran la principal fuente de divulgación e información que tenían los ciudadanos, pero posteriormente, a principios del siglo pasado, la radio y la televisión revolucionó la noticia, se introdujo en todos los hogares y tanto los periódicos como las cadenas de radio y televisión consolidaron una importante influencia sobre los ciudadanos, llegando a ser comúnmente conocidos como el cuarto poder.
Conscientes de este poder, las grandes empresas comenzaron a publicitar sus productos a través de estos medios y al mismo tiempo, los gobernantes comenzaron a utilizar estos canales para transmitir sus mensajes. En la presa escrita, los artículos de opinión fueron tomando cada vez más importancia, mientras que en las cadenas eran los tertulianos los que opinaban sobre muchos asuntos. Poco a poco, los periodistas daban noticias sesgadas, dirigiendo su crítica hacia un determinado colectivo o partido político, comenzaron a dejar de dar la noticia puramente y se dedicaron a opinar sobre la misma, a manipular la información e intentar influir sobre el pensamiento del lector u oyente.
Pero es que se ha alcanzado tal índice de manipulación en la información dada, que los ciudadanos o bien siguen a medios afines a su pensamiento político o bien han dejado de creer en ellos. Por poner un ejemplo, constantemente leemos artículos de opinión en determinados medios, que atacan o critican duramente la tesis doctoral de Pedro Sánchez, pero nada leemos sobre las irregularidades del máster de Casado, las cuales están puestas en cuestión por una Jueza de instrucción.
Por suerte, la irrupción de internet y las redes sociales, revolucionó la manera comunicarse del ser humano, los medios tradicionales se tuvieron que actualizar y modernizar, pero al mismo tiempo, y lo más importante de todo, es que internet permitió que cualquier persona crearse su propio medio de divulgación, empezaron a aflorar nuevos periódicos digitales, bloggeros, youtubers, influencers, etc., personas que libremente pueden dar su opinión sobre un tema en cuestión y está puede llegar a cualquier parte del mundo, sin tener que pasar por el control de los consejos de administración de un periódico o canal de televisión.
La mayoría de los medios de comunicación tradicionales, tanto escritos como audiovisuales, están controlados por las grandes plataformas, las cuales a su vez están financiadas por las grandes empresas y estas están dirigidas por conservadores que sólo les interesan los beneficios y la estabilidad del IBEX35. Saben que la información es poder, conocen y utilizan en su beneficio la influencia que sobre los ciudadanos tienen ciertos medios, manipulan la información en beneficio propio, desprestigiando cualquier posible amenaza que atente contra su bienestar personal y su estatus social. Un buen ejemplo de ello, puede ser el ABC.
Pero los ciudadanos también se han adaptado a los nuevos tiempos, a las nuevas tecnologías, se han vuelto selectivos en su información, ven la televisión a la carta, buscan los medios que saben que no están influenciados, se informan a través de internet incluso de personas ajenas o desconocidas, leen noticias que les llegan a través de enlaces a sus teléfonos móviles por medio de amigos, etc.
Esto abre una puerta a la esperanza, impide que los manipuladores puedan controlar toda la información que hay en la red, permite que podamos conocer las dos versiones de una misma noticia, ayuda a que los lectores podamos profundizar en la noticia y hacernos una opinión mucho más completa de lo que nos interesa y lo más importante, nos hace libres, enriquece nuestro pensamiento, podemos elegir qué leer y a quién escuchar.
Porque la verdad es que dan arcadas leer determinados medios de comunicación, ver cómo atacan ferozmente y resaltan en primera plana el grano en el ojo de los partidos de izquierdas y sin embargo, nada dicen de la viga que tiene cierto partido de derechas. Tras acosar al Ministro Maxim Huertas, por una deuda ya zanjada con Hacienda, le tocó el turno a la Ministra Carmen Montón por un asunto igual que Pablo Casado, el cual no dimite ni aunque se lo pidan en referéndum y ahora le ha tocado el turno a la Ministra de Justicia, por conversaciones en un ambiente privado.
Estos medios manipuladores rozan la desfachatez, la mentira, la calumnia, coaccionan a las personas, hacen mobbing periodístico, con la única finalidad de alimentar a sus hooligan, sin importarles el daño que puedan causar, no solo para sus presas sino por el futuro de la información, de ahí que cada día menos se lean menos periódicos y se vea menos las noticias de determinadas cadenas de televisión y cada vez más los jóvenes sigan a los influencers, lo que está provocando que los cimientos del cuarto poder se tambaleen.
Personalmente y visto lo visto, que el PP no se aplican lo que pregonan, que piden dimisiones, cuando su partido está podrido de corrupción, su líder ha obtenido máster gratuitamente (aunque este prescrito, un hecho quizás importante para la.justicia, pero no para la conciencia y la moral), para mi están deslegitimados para pedir la dimisión de nadie. Y la caverna mediática ultraderechista haciéndose eco de esos indecentes. Visto lo visto, no habría que hacerle ningún caso.

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